Los 10 mejores libros sobre la Segunda Guerra Mundial

Soldados de la 3.ª División SS Totenkopf (Flickr)

Sobre el conflicto bélico más sangriento del siglo XX se han escrito y se escriben gran cantidad de libros, los de divulgación nos proporcionan muchos datos e información y las novelas toman como escenario esta guerra para crear grandes historias. También existen las memorias escritas por los mismos combatientes que relatan sus vivencias. Estos son los diez mejores libros sobre la Segunda Guerra Mundial.

1. «La guerra secreta: Espías, códigos y guerrillas, 1939-1945», de Max Hastings

Max Hastings, autor de la brillante crónica de la Segunda Guerra Mundial Se desataron todos los infiernos, la completa ahora contándonos la otra cara de esta historia: la de los servicios secretos, las operaciones especiales y las guerrillas. Su propósito es ofrecernos una visión global de lo que fue en ambos bandos esta guerra secreta en que «cientos de miles de seres humanos arriesgaron sus vidas, y muchos las perdieron».

Su libro nos ofrece un panorama fascinante de personajes, que van desde los nombres conocidos -como Sorge, Canaris, Philby o Cicero- a otros ignorados como el «agente Max», que contribuyó a la derrota alemana en Stalingrado, o ese espía, sin saberlo, que fue el japonés Oshima. Junto a ellos están los científicos que descifraron los códigos, los miembros de los equipos de «operaciones especiales» -como el SOE británico o la OSS norteamericana, en que militaron desde un actor de Hollywood, como Sterling Hayden, hasta un político como Allen Dulles- y los guerrilleros yugoslavos o rusos. Protagonistas de cientos de historias que Hastings nos cuenta con su garra narrativa.

2. «El día D: La batalla de Normandía», de Antony Beevor

Antony Beevor ha alcanzado justa fama universal con sus libros de historia del siglo XX, entre los que sobresalen los bestsellers Stalingrado; Berlín y La guerra civiespañola, traducidos a más de treinta idiomas.

Ahora, el genial escritor vuelve a maravillarnos con su narración del Día D. Tras largos años de trabajo en archivos que sus predecesores no pudieron consultar (más de treinta, en media docena de países), ha escrito lo que nos parece una obra total sobre la  experiencia de la guerra: los preparativos de la invasión de Normandía por las fuerzas aliadas, la disciplinada resistencia de los soldados alemanes, el enfrentamiento, terrible, en las cabezas de playa, el penoso avance en territorio francés con batallas tan fieras como las que se libraban en el frente oriental, el calvario de los civiles franceses masacrados por ambos bandos, las miserables disensiones entre los jefes militares, o la visión, casi insoportable, de la exacción más terrible de la guerra: los heridos, los desnudos y los muertos.

3. «Pequeñas grandes historias de la Segunda Guerra Mundial», de Jesús Hernández

250 historias desconocidas sobre el mayor conflicto bélico del siglo XX. El libro desvela 250 curiosidades sobre la Segunda Guerra Mundial agrupadas por temas (la aviación, la retaguardia, el mar, la línea de fuego, los protagonistas…). Historias desconocidas incluso para muchos aficionados al tema, como las novias de guerra, los «ases» de la avia­ción, cómo se hacía el cálculo de bajas, las fugas de los campos de prisioneros, quiénes fueron los primeros en caer y los últimos en rendirse…

4. «Las cien mejores anécdotas de la Segunda Guerra Mundial», de Jesús Hernández

De la Segunda Guerra Mundial hay un enfoque histórico, ése de los libros de texto, y otro intrahistórico, el que habla de lo cotidiano del conflicto. Jesús Hernández ha investigado un poco más allá de estrategias y versiones oficiales para recopilar Las cien mejores anécdotas de la Segunda Guerra Mundial y arrancar así una sonrisa o alguna que otra cara de asombro.

Con prólogo de Manuel Leguineche (No cabe duda de que la guerra fue una tragedia, pero mezclada, como siempre ocurre, con el absurdo, con ráfagas de humor), el libro aporta, además del centenar de anécdotas, otro capítulo destinado a curiosidades y un espacio destinado a pequeños récords, como la bomba más pesada o el piloto más condecorado.

5. «La Segunda Guerra Mundial», de Antony Beevor

La Segunda Guerra Mundial constituye la culminación de toda una carrera dedicada a la investigación y la narración históricas. Armado con la erudición más actualizada, apoyándose en un descomunal trabajo de investigación en el que siguen prevaleciendo las cartas y los diarios de los combatientes, y desplegando sus asombrosos recursos narrativos -que le permiten casar los grandes acontecimientos con las anécdotas más reveladoras-, Beevor nos muestra aquí el inmenso retablo de una guerra que se extendió desde el Atlántico Norte al Pacífico Sur, desde las nevadas estepas septentrionales a los áridos desiertos del norte de África; desde la jungla de Birmania hasta las fronteras de la Europa oriental; desde los prisioneros del Gulag reclutados para los batallones de castigo hasta las indecibles crueldades de la guerra entre China y Japón.

Aunque Beevor se enfrenta a un panorama gigantesco, jamás pierde de vista a los soldados rasos o a los civiles cuyas vidas fueron destruidas por las fuerzas titánicas desencadenadas en una guerra cuya historia sigue asombrándonos y emocionándonos como ninguna otra.

6. «Los hombres del SAS: héroes y canallas del cuerpo de operaciones británico», de Ben Macintyre

La primera historia autorizada de la misteriosa organización llega 75 años después de su formación. Desde los archivos secretos S.A.S. y en la pluma del aclamado historiador Ben Macintyre, la primera historia autorizada de la más famosa y misteriosa organización militar del mundo. El S.A.S. (Special Air Service) británico se creó en julio de 1941 como un cuerpo de operaciones especiales, el primero de su género.

Comenzaron en el desierto del Norte de África, donde sus hombres eran lanzados en paracaídas tras las líneas enemigas para realizar operaciones de sabotaje, como volar aviones y depósitos de petróleo, y para obtener información de los enemigos capturados. Luego siguieron combatiendo en Italia, en Francia y en la Alemania nazi hasta el fin de la guerra.

En sus filas había militares al estilo tradicional, pero la mayoría de sus reclutas, de todas las nacionalidades y pelajes, eran inadaptados, granujas dispuestos a jugarse heroicamente la vida, pero capaces también de acciones brutales y de cometer grandes errores. Ben Macintyre ha sido el primer investigador a quien se ha permitido consultar la documentación del cuerpo, lo que le ha permitido reconstruir las vidas y hazañas de estos héroes singulares y narrar sus acciones de guerra con toda fidelidad.

7. «La batalla por los puentes», de Antony Beevor

En septiembre de 1944 las tropas aliadas avanzaban por Holanda y se disponían a cruzar el Rin para invadir Alemania; pero el desastre de Arnhem, la última victoria alemana, iba a alargar el conflicto más allá de lo previsto. Basándose en una amplísima documentación, que se utiliza aquí por primera vez, Antony Beevor no solo reconstruye la verdad de lo sucedido -muy distinta a lo que contaron hace unos años una versión novelada y una película- sino que el hecho de disponer de diarios y de testimonios personales le permite revivir la verdad de la guerra, a través de las experiencias individuales de los soldados en el combate o del relato de los sufrimientos de los habitantes de Arnhem, sometidos tres veces al pillaje y masacrados por los alemanes. Beevor muestra aquí, no solo su conocimiento de la guerra, sino su maestría de gran narrador.

8. «Piloto de Stukas», de Hans-Ulrich Rudel

Hans-Ulrich Rudel, autor de éste libro autobiográfico, inició la Segunda Guerra Mundial con el grado de subteniente y la acabó con el de coronel de la Luftwaffe. Según sus instructores, no se encontraba entre los individuos más dotados para el pilotaje, no pasaba de ser una medianía.

Le hubiera gustado pilotar un avión de caza pero tuvo que adaptarse a los Stukas, bombarderos que, al principio le parecieron pesados y poco manejables. No obstante, en ellos realizó 2.530 vuelos de guerra, con el resultado de la destrucción de 500 tanques rusos y el hundimiento del acorazado Marat. Al final de la guerra acabó con la única pierna que le quedaba escayolada. Fue el soldado más condecorado de Alemania.

9. «Memorias», de Erwin Rommel

La huella que Rommel trazó en la Historia con su espada se ve realzada ahora por el vigor expresivo de su pluma. Jamás jefe militar alguno ha escrito un relato de sus campañas capaz de compararse al de Rommel en realismo, interés humano y valor documental. Ocultos en diversos lugares y recuperados posteriormente, la mayor parte de los documentos que forman sus memorias aparecen reunidos en el presente volumen.

El Mariscal ofrece, con estilo inimitable, un cuadro gráfico de sus operaciones y métodos demando. Ningún otro ha conseguido describir como él el dinamismo de la Blitzkrieg y el avance incontenible de las fuerzas acorazadas. La sensación de movimiento y de vigor resulta electrizante en multitud de pasajes. Rommel parece llevar consigo al lector en su coche de mando.

10. «Stalingrado», de Antony Beevor

Un magnífico tapiz de invierno, que se lee como una novela, más que como el soberbio libro de historia que realmente es. En Stalingrado se libró la batalla más decisiva de la segunda guerra mundial. Su historia ha sido contada muchas veces, pero nunca como en este libro de Antony Beevor, que ha sido elogiado por especialistas como Orlando Figes y Robert Conquest, y que se ha convertido en un best seller internacional.

Beevor ha llevado a cabo una investigación minuciosa en los archivos rusos y alemanes, sacando de ellos datos desconocidos, y ha interrogado a supervivientes de los dos bandos para reconstruir la experiencia vivida de una inmensa tragedia. Ello le ha permitido construir un relato del que Dirk Bogarde dijo que era «un magnífico tapiz de invierno, que se lee como una novela, más que como el soberbio libro de historia que realmente es» y que ha llevado a Vitali Vitaliev a calificarlo como «un drama épico con el aliento de Guerra y Paz».